Reseña Histórica de Nuestra Logia
Durante el siglo XX la Logia “Regeneradores” Nº 6 continuó efectuando actividades en pro del desarrollo de la sociedad zuliana, pese a la incipiente decadencia de la masonería venezolana. Así en 1908 ofreció sus servicios al Ejecutivo del Estado Zulia sumándose a la campaña contra la peste bubónica que amenazaba la región. Ese mismo año celebró los 50 años de la Casa de Beneficencia, su magna creación decimonónica.
Entre 1916 y 1918 la Logia llevó a cabo diversas labores filantrópicas en la ciudad: el obsequio a los reos de la Cárcel Pública (1916), la colecta para los afectados de la epidemia de influenza o “gripe española” (1918) y el sostenimiento de las cocinas populares. Así mismo, cooperó con una colecta hecha en Maracaibo para socorrer a las víctimas del terremoto que afectó el norte de Italia en 1920.
En 1917 ante las acciones arbitrarias cometidas por la Gran Logia de Venezuela contra ella y otras logias, la Logia “Regeneradores” Nº 6 se separa e independiza hasta tanto no se estableciera una nueva y justa legislación. Esta situación comenzó a solventarse al año siguiente, cuando la Gran Logia deroga algunas disposiciones de carácter despótico y concluye en 1924 con la promulgación de la nueva Constitución Masónica. En 1921, tras un nuevo período de inactividad, se reinstala la Logia.
En 1918 se propone en el seno de la Logia la creación de un periódico a modo de órgano divulgativo. Dicha propuesta se concreta y así nace El Regenerador , cuya circulación inicia el 31 de enero de 1925.
En 1923 la Logia celebra portentosamente el Centenario del Natalicio del Dr. Antonio J. Urquinaona, uno de sus miembros más eximios, y en su honor devela su retrato en el Templo Masónico. Igualmente, contribuyó en aquel año a la conformación de la Biblioteca de la Cárcel Pública, y celebró de los 100 años de la Instalación de la Gran Logia de la República de Venezuela en 1924.
En 1926 acuerda la Logia contribuir con una cuota mensual al sostenimiento del Hospital y Clínica de Niños Pobres, transformado luego en el Instituto Proinfancia (actual Hospital de Niños de Maracaibo). Ese mismo año contribuye monetariamente a la erección del Monumento a Udón Pérez.
Debe conocerse que la Logia “Regeneradores” Nº 6 fue siempre defensora de los derechos humanos, la equidad y la justicia social, lo cual fue causante del cese de sus trabajos en varias oportunidades (como se ha señalado anteriormente). Así pues, suspendió nuevamente sus funciones hasta su última reinstalación efectuada el 5 de diciembre de 1942, continuando activa desde entonces hasta nuestros días.
En 1948, la Logia asiste a la Convención Masónica Nacional celebrada en Caracas, donde propone la creación de la Masonería Femenina Venezolana. Propuesta que, al ser aplaudida en dicha asamblea, allanó el camino para su ejecución.
El 12 de enero de 1952 la Logia “Regeneradores” Nº 6 patrocinó la fundación de la Logia AJEF (Asociación de Jóvenes Esperanza de la Fraternidad) “Venezuela” Nº 1, presidida inicialmente por Pedro Luis Criollo como su primer Perfecto Guía. De esta manera, se consagra la Logia como pionera de la Masonería Juvenil Venezolana.
Así mismo, el 4 julio de 1953 la Logia auspició la fundación en Maracaibo de la Logia de Adopción “Arco Iris” Nº 1, primera logia femenina constituida en Venezuela y motor para la conformación de la Masonería Femenina de Adopción en nuestro país.
El 28 de enero de 1953 se inaugura la Plaza José Martí en el Aeropuerto Grano de Oro a propósito del Centenario de su natalicio. Fue esta otra iniciativa de la Logia “Regeneradores” Nº 6 ejecutada mediante un comité integrado, entre otros, por Pedro A. Barboza de la Torre, José Barrul Suñe y Felipe Hernández. El busto de Martí sería luego reubicado en la Urbanización Irama.
En 1957 la Logia, a través de su Diputado, José Rafael Silva Cedeño, protesta la derogación de la novísima Constitución Masónica y Estatutos de 1956, acción que condujo al Gran Cisma de graves repercusiones en la masonería venezolana.
Q.∙. H.∙. Édixon Ochoa.
